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API 650, API 620 y EN 14015: las normas de los tanques de almacenamiento

Qué normas rigen la fabricación de tanques de almacenamiento: API 650 para tanques atmosféricos, API 620 para baja presión y EN 14015 en Europa. Cuándo aplica cada una y en qué se diferencian de un equipo a presión.

Operario inspeccionando un tanque de almacenamiento de acero

Los tanques de almacenamiento no se rigen por las mismas normas que un recipiente a presión. Saber qué estándar aplica —API 650, API 620 o EN 14015— evita confusiones de especificación y permite comparar propuestas en igualdad de condiciones. Esta guía resume cuándo se usa cada una.

API 650: el estándar de los tanques atmosféricos

La API 650 es el estándar de la American Petroleum Institute para tanques de acero soldado, verticales y de almacenamiento atmosférico, montados en campo. Es la referencia internacional más extendida —especialmente en almacenamiento de hidrocarburos y producto industrial— y cubre el diseño, los materiales, la fabricación, el montaje y los ensayos del tanque, incluido el fondo, el cuerpo (virolas) y el techo (fijo o flotante).

API 620: tanques de baja presión

Cuando el producto exige una presión interna moderada (por encima de la atmosférica pero por debajo del umbral de un equipo a presión), se aplica la API 620, para tanques de almacenamiento de baja presión. Es habitual en ciertos productos volátiles o en almacenamiento criogénico.

EN 14015: la norma europea

La EN 14015 es la norma europea para tanques verticales, cilíndricos, de acero, soldados, montados en campo, de almacenamiento a temperatura ambiente y superior. Cubre un ámbito equivalente al de la API 650. La elección entre una y otra depende de la especificación del proyecto y del cliente final.

Tanques bajo norma

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Tanques de almacenamiento de techo fijo y techo flotante

Dentro de los tanques de almacenamiento atmosféricos, la primera gran familia se distingue por el techo. El techo fijo —cónico o en cúpula, soldado al cuerpo— es la solución estándar para la mayoría de productos y para agua de proceso. El techo flotante, en cambio, flota sobre la superficie del líquido y baja con el nivel, de modo que elimina la cámara de vapor: se usa en productos volátiles, como hidrocarburos ligeros, para reducir las pérdidas por evaporación y el riesgo de atmósfera inflamable.

Existe también una variante con techo flotante interno, que combina un techo fijo exterior con una pantalla flotante en el interior. La elección no es estética: condiciona el diseño, los accesorios y el alcance de la fabricación, y por eso conviene fijarla en la especificación antes de pedir propuestas, igual que el material y la norma aplicable.

Cubeto de retención y cimentación de los tanques de almacenamiento

Un tanque no es solo el recipiente: su seguridad depende también de lo que lo rodea. El cubeto de retención —el dique perimetral— contiene el producto en caso de fuga y se dimensiona en función del volumen almacenado y de la normativa de seguridad industrial; en España, los almacenamientos de productos químicos y petrolíferos se rigen además por sus instrucciones técnicas complementarias específicas. Es un requisito que excede a la propia norma de fabricación del tanque.

La cimentación de los tanques de almacenamiento es el otro elemento crítico: la base —losa, anillo de hormigón o terreno compactado con su lámina— debe repartir la carga y garantizar asientos uniformes, porque un asiento diferencial deforma el cuerpo y compromete el fondo. Definir cimentación y cubeto desde el principio evita que la obra civil se convierta en el cuello de botella del montaje del tanque.

Inspección y mantenimiento de tanques de almacenamiento (API 653)

La vida del tanque no termina en la entrega. El mantenimiento de los tanques de almacenamiento en servicio se apoya en la norma API 653, complementaria de la API 650, que regula la inspección, la reparación, la alteración y el reacondicionamiento de los tanques ya construidos. Define cada cuánto inspeccionar el fondo, el cuerpo y el techo, y cómo evaluar la corrosión y los asientos a lo largo de los años.

Tenerlo presente desde el diseño tiene sentido: un tanque pensado para ser inspeccionado —con sus bocas de hombre, su accesibilidad y su trazabilidad de fabricación— resulta mucho más barato de mantener. Por eso la documentación de origen, igual que en un equipo a presión, no es papeleo: es lo que permite que las inspecciones periódicas bajo API 653 se hagan sin fricción.

Tanque de almacenamiento vs equipo a presión

La diferencia clave: un tanque de almacenamiento atmosférico no es un equipo a presión y, por tanto, no entra en el ámbito de la Directiva PED 2014/68/UE ni del RD 809/2021. Se rige por su norma específica de almacenamiento. Solo cuando el tanque trabaja con presión interna pasa a considerarse de baja presión (API 620) o, por encima de cierto umbral, equipo a presión.

Fijar la norma antes de pedir presupuesto es decisivo: condiciona el diseño, los ensayos y el alcance del montaje. En la fabricación de tanques de almacenamiento, recibir propuestas de varias caldererías verificadas bajo la misma norma permite comparar de verdad —material, alcance de montaje y plazo— y no solo el precio.

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